lunes, 12 de junio de 2023

Salvar a la soldado Irene

 Me pareció que durante estos días, las negociaciones entre Sumar y Podemos llegaban a un punto álgido, cuando se trataba de nombrar puestos para las listas que conformarán la alianza de las llamadas "izquierdas a la izquierda del PSOE". 

 Realmente, y sin conocer aún el proyecto político de Sumar, se me antoja complicado imaginar un documento, teniendo en cuenta las 15, 16, 17,... fuerzas que componen la plataforma progresista, que sea tan diferente del que presentara la formación morada, como para que esa haya sido la divergencia a tener en cuenta en estas negociaciones. Luego, parece claro, que son los componentes y su orden en las listas, el centro de las discordias. 

 Para Podemos, en desbandada en las comunidades autónomas tras los nefastos resultados de mayo, esta era la oportunidad de alzar la voz para hacerse valer. Cierto es que una parte de los méritos cosechados por el actual gobierno de coalición, les pertenece, pero no es menos cierto que los más llamativos para el poder mediático, corresponden a la otrora amiga de Pablo Iglesias, y líder de Sumar, Yolanda Díaz. Es a su figura a quien se relaciona con la reforma laboral, con el aumento del SMI, diálogo social,... Y lo peor que le puede ocurrir a los morados, es que en este tiempo de carestía, se olviden de dónde procede la criatura. 

 Pero esto, que es una muestra más de la inmadurez de los de Belarra, resulta sorprendente. Díaz procede de una cuna comunista, reformada y reconvertida en una mujer socialdemócrata, no olvida sus orígenes, pero su carácter pragmático, y siendo conocedora de la vida política española desde mucho antes de que Podemos fuera siquiera una idea, ha adaptado sus movimientos, sus gestos y sus formas al escenario público. Hoy día, la derecha maneja la mayoría de los medios de comunicación de más difusión, hace de un hilo, un ovillo y está presta a malinterpretar y sacar de contexto las palabras, los hechos,... de los miembros de la izquierda, aún renunciando a la coherencia de obviar los de la derecha, por rocambolescos que parezcan (y sean). 

 Podemos, por su parte, lo ha fiado todo a las dos grandes soldados que les quedan en el panorama nacional. Ione Belarra, dada a la batalla mediática, ha sido aceptada por Yolanda y sus confluencias, como una más, gusta su perfil, guerrero pero con moderación, aunque en estos días su enfado haya sido mayúsculo. Pero es que, pese a formar parte del gobierno, su papel ha sido más secundario, su voz es más baja que la de Irene Montero. 

 No podemos obviar que a Irene se le ha criticado por todo, por ser mujer, por ser política, feminista y también, por ser de clase trabajadora (aquí parafraseo a Gabriel Rufián, que dio en la clave), y tampoco podemos pasar de largo que dentro de las confluencias de Sumar, Irene Montero ha recibido la bofetada (metafórica) que muchos querían a su pareja, Pablo Iglesias, y que la tenían guardada, como quien espera para servir una de venganza fría en el momento oportuno. 

 Irene se ha equivocado, no hay duda, con la huida hacia delante con su ley del sí es sí, la reducción de penas es un fallo técnico de inmensa magnitud, resulta sorprendente que, conociendo el contexto judicial en el que se mueve (y del que los suyos han hecho campaña hasta la saciedad) su equipo no dispusiera esa famosa disposición final que hubiera impedido tanta revisión, que por poco que sea, ha permitido a algunos reos por delitos sexuales, ver reducidas sus penas (la mayoría en unos pocos meses, el resto, semanas). Y digo que es una pena, porque pese a los ataques de la derecha mediática, la ley es brillante en prácticamente todo salvo en esto, y lo es porque procura una mejor protección de las víctimas, de la mujer, de su contexto de vida y de sus condiciones sociales. Pero... ha tenido este error y no ha sabido reconocerlo.

 Es por esto que en Podemos, la salvaguardia de Irene ha sido bandera, proteger su labor es tanto como defender las tesis de su partido. Es una enmienda a la totalidad. Irene es Podemos, tanto como Podemos es Irene. Su veto por parte de Yolanda Díaz se ha tomado con una OPA hostil de Sumar sobre la anterior marca que aglutinaba la mayoría de los movimientos sociales progresistas y a esa izquierda, desunida como reino de taifas, tan común de nuestro país. 

 Lo dicho, el espacio que ahora ocupa Sumar debería de ser perdurable; en su mejor momento, este "movimiento" llegó a sumar cinco millones de votos en nuestro país (lo que significa tener en el entorno de los 50 diputados), en los peores, sumaba un millón, situarse en la mitad de esta horquilla significaría poder tener en sus manos el renovar el gobierno de corte progresista. 

 Lo importante y capital es institucionalizar este eje, crearlo ha sido complejo, mantenerlo es vital para la supervivencia del Estado de derecho viendo el auge de las derechas extremas por toda Europa. Se ha hecho por reducir el personalismo, primer paso importante, se ha hecho porque sea una mujer la cabeza visible, segundo paso igualmente importante, la cuestión ahora es las formas que tengan de llegar a la gente, de hacer campaña y aprovechar el rédito electoral que seguramente tendrán. Salvar a la soldado Irene era importante, pero ya es una misión secundaria, el objetivo principal es salvar a la coalición de izquierdas o vendrán tiempos más oscuros. Es Vox, es el PP, los que hablan de ilegalización de partidos, de derogar leyes como la de memoria democrática, la de eutanasia,... Y aunque normalmente, no todas estas amenazas se cumplen, ya está dicho todo esto por sus representantes, y además reiterado, que nos no cojan por sorpresa luego. 

lunes, 5 de junio de 2023

ETA, geranios y otras historias.

  El espectáculo de nuestros procesos electorales se supera con cada una de las convocatorias. Aferrados al esperpento emocional, la razón ya apenas tiene cabida en el espacio de debate público. Es tan difícil tener un debate serio y sosegado con un igual, como escalar a pleno pulmón uno de los picos más altos de ... Marte. 

 En esta campaña de las autonómicas recién terminada, se ha azuzado el espantajo de ETA. La banda terrorista, derrotada por los demócratas hace ya muchos años, es uno de los juguetes preferidos por la derecha española. Afortunadamente no por toda, pero sí por la más histriónica, una que vive en blanco y negro, a gritos y confrontando, no ya razonamientos, que sería lo suyo, sino volumen de estupideces. Hay quien piensa que este intercambio no lleva a nada cuando se lanza a los medios de comunicación, para cacarear mensajes anacrónicos y constreñidos a una riña de bar o salón repleto de cuñados. Las víctimas del terrorismo, incluso aquellas que han estado en ocasiones por reír las gracias de esta derecha patriota, ya están hasta el gorro. Y no es para menos. ETA acabó, su triste y terrible historia nos quedará grabada para siempre, pero les repetimos durante lustros que se vinieran a este lado, al del diálogo y la política, a construir un modelo de nación con las herramientas de la democracia, deberíamos de sentir orgullo de lo conseguido, todos juntos, sobretodo, porque lo que ha quedado en el camino, entre otras tantas cosas, son vidas humanas.

 Bildu, se constituye como partido político en 2011, ha confluido ya a varios procesos electorales, aunque a veces, con el corazón en la mano, pensamos que no tienen cabida en el terreno democrático, esto, su refundación, es lo que les pedimos, lo que les exigimos, desde los 70; han tardado en captar el mensaje, nos duele ver a ex integrantes de ETA dentro de sus listas, pero no podemos obviar el hecho de que estos sujetos, en un ordenamiento jurídico penal que prima la reinserción, han cumplido con las condenas que les impusieron en su momento. Cierto es, que parece una tomadura de pelo, añadir a estas listas a personas condenadas por delitos de sangre, por eso se tornaba a obligación, la renuncia de estos candidatos. Ahora bien, quizás, algunos, hayamos echado en falta que este tipo de hechos, nos chocase de igual manera en otras fuerzas, no en vano, la vieja Alianza Popular reconvirtió a franquistas como Manuel Fraga, en Padres de la Constitución. Y en este mismo período electoral, uno de los asesinos de los abogados de Atocha, conformaba las listas de una formación de ultraderecha, pero parece que, por lo que sea, el altavoz mediático no quiso darle demasiado bombo al particular.

 Estamos en que, aunque nos sorprenda, ante el escenario de Emergencia Climática, una candidata sea capaz de transmitir que la lucha contra el proceso, trae al caso la necesidad de plantar una maceta en las terrazas de su comunidad autónoma. La protagonista del suceso, Isabel Díaz Ayuso, es la versión reaccionaria y trumpista de la derecha que se autodenomina "moderada". Isabel es la del protocolo que impidió a los residentes de la 3ª edad acudir a los hospitales de Madrid durante la pandemia, es la que acordó, a cambio de un cuarto de millón de euros como comisión, traer mascarillas de no se donde a través de su hermano,... y así un largo etcétera del que sale siempre aludiendo a Txapote, a los etarras y a reírse de todo aquello que le rechina en la cabeza. Es posible que, en unos años, los libros de Histsoria le guarden algunas páginas, porque es complicado entender como con tan poco, esta señora ha conseguido tanto. 

 El resto de historias, ahora, para las generales de julio. Hemos pasado de Bildu y ETA al pucherazo electoral (y eso que quien lo denunciaba ganó sobradamente). Por ir dando pistas, veo en el horizonte más de Bildu y ETA, algo de Venezuela y mucho, pero mucho del "sanchismo", siendo esto lo que quiera que sea. 

viernes, 2 de junio de 2023

El mito del votante racional.

 Hace un par de años tuve la oportunidad de leer una obra del profesor Bryan Caplan, un economista de la Universidad de George Mason en Virginia.

 Toda la obra viene a ser un decálogo del por qué el votante medio no es racional, que lanza su voto en la urna por razón de lo que lee, escucha,... dentro de su entorno, la mayoría de las veces, cuando le parece que "cuadra" con su sentir personal. Desde luego, el libro no es nada del otro mundo, pero refiere unos cuantos datos acerca de algo que se supone viendo determinadas actitudes y grandes mensajes de nuestros políticos.

 En general, la sociedad española no es distinta del resto de las occidentales. No es que esto de votar atendiendo a las emociones, sea algo nuevo. Al contrario, es más antiguo que el mismo hecho de elegir a un representante para cualquiera de las cámaras de un Estado, muchos tendremos en la memoria la literatura o la cinematografía, en las que el senador romano alude a un espíritu del pueblo (por ejemplo) para introducir medidas del corte que decidía bueno en aquel momento, y que en parte, representaban los intereses de determinado grupo social. Las versiones de esta demagogia se han actualizado varias veces a lo largo de los siglos, salvo en aquellas ocasiones en las que un tirano ejercía su poder por ascendencia divina y aquí no se le pedía siquiera que prometiera lo que sabía no iba a cumplir. Desde luego, con el auge de los extremos ideológicos, hemos vuelto a las actualizaciones constantes de esta forma de proceder. Uno puede prometer que va a echar a los trabajadores extranjeros, que impondrá barreras fiscales a los productos del exterior, que controlará la inflación o abolirá los impuestos manteniendo la calidad y cantidad de los servicios públicos, la estupidez reside en las mentes receptoras que las creen, y que luego de hacerlo, entienden que las naciones en las que residen, alzarán los beneficios propios como quien agita varita para dar luz a un hechizo. 

 El votante medio no se interesa por las implicaciones de las afirmaciones de aquellos líderes que han logrado engatusarle. Aquel nacional que no tiene empleo, a menudo con una formación más o menos baja (por ser el perfil mayoritario), encuentra atractiva la idea del líder político que le dice que el extranjero le roba sus puestos de trabajo, es una forma de justificarse quizás, de entender su situación tal vez, aún cuando ha quedado sobradamente demostrado que es una premisa falsa (El extranjero no te roba el empleo, y contribuye al sostenimiento del modelo). Tampoco es cierto que no haya de potenciarse el acceso a la formación y posteriormente al mercado de trabajo de las capas más pobres de la sociedad, estos grupos, por definición, carecen de las mismas oportunidades (Informe Banco Mundial), ese es uno de elementos que invitan a crear renta básicas, exenciones fiscales,... Se trata de crear un contexto para cientos de miles de familias que, fundamentalmente necesitan dinero para sobrevivir y no pueden construir un banco de oportunidades para sus integrantes. En este principio, reside la necesidad de contar con servicios públicos de calidad, el origen de una persona, cualquiera que sea, no debe de limitar las oportunidades de llegar a la meta que se propongan en cada caso. Hay un autor que ha tratado a lo largo de los años, este mismo problema, Marvin Harris. Hay varias obras en las que trata estos asuntos, siendo quizás, uno de sus clásicos, Antropología Cultural, el más conocido. En él habla muy detenidamente de como se relaciona la cultura (entendida como formación también) y sociedad, las herramientas de control de la clase gobernante o imperante sobre la ciudadanía. Es posible que si en los colegios, en cualquier tipo de escuela, se potenciase el juicio crítico (basado en lecturas, comprensión del entorno, ejemplos históricos,...) no nos encontráramos, dos mil años después, con los mismos senadores (y políticos en general) que aducen emociones "x" para sustentar sus ideas, en lugar de usar la razón, como punto de partida de la decisión por una u otra idea. 

 En nuestro país, tenemos muchas dosis de este populismo de nuevo cuño. Tenemos una sarta terrible de afirmaciones que nos toman por tontos, o si no, por lo menos, dan por hecho que no vamos a rebatir una idea acudiendo a Google para algo más que un tweet o un vídeo corto de Tik Tok. El votante medio, según parece, se informa donde le conviene. Siguiendo lo de antes, si mi idea sobre el clima es que sigue habiendo un verano caluroso y un invierno frío y lluvioso, acudiremos a los tweets de negacionistas de la emergencia climática, a vídeos de 30 o 60 segundos de Tik Tok, en los que uno, que se dirá experto en sentido común, explicará con un texto que esto de la Emergencia Climática (científicamente probada) es un invento de rojos  y científicos confabulados con determinados poderes fácticos. Obviamente, uno podría detenerse a leer cualquiera de las obras que existen al respecto que nos desarrollan los muchos estudios que existen sobre el particular (de los últimos que he leído me llamó la atención El Planeta imhóspito, de David Wallace Wells, un periodista muy significado en la lucha contra el cambio climático provocado por el hombre), pero esto implica la lectura de cientos de páginas con recursos a decenas de estudios (que también encuentras en Google la mayoría) y está claro que para el ciudadano medio actual, que recibe información por gigas en cuestión de horas, le vale con un vídeo corto para informarse de determinado proceso. Con esto, se explica que alguna lideresa política crea que la emergencia climática se soluciona con geranios en las terrazas, otros que piensan que bajando impuestos se podrán asegurar servicios públicos de calidad para todos o que aumentar las pensiones atendiendo al coste de la vida (IPC) es propio de ramas extremistas del comunismo leninista. 

Pues lo dicho, ¿y si nos da por ser verdaderamente racionales en nuestros intercambios, procurando dar argumentos que hayamos construido por nosotros mismos (cuando esto sea posible) después de contrastar y convencernos de lo que sea?. Sócrates, hace ya cientos y cientos de años, era de intercambiar cada día en la plaza de su ciudad con cuantos quisieran hacerlo, llegó a tejer una compleja organización social que posteriormente Platón plasmó en escrituras. Sereno como era, reconoció errores, enseñó a otros y fue tan "prolífico" que, aunque nunca llegase a escribir sobre lo que trataba a diario, hizo que otros, admirados por sus maneras, dejasen textos para la posteridad con los razonamientos (muchos hoy nos resultarían sorprendentes, en especial a nivel de organización estatal) que discutía a diario. Bien, si hacemos hoy algo parecido, mejor, si somos capaces de exponer con razones más allá de las meras emociones. 




jueves, 28 de mayo de 2020

Estado de alarma y el Gobierno imperfecto

 Muchos españoles, incluso parte de los 350 que se sientan en el Congreso de los Diputados, descubrieron que el estado de alarma era un instrumento constitucional el pasado mes de marzo. Quizás no deba de preocuparnos tanto el hecho de que cuarenta y tantos millones de españoles no conozcan sobre el mal llamado "estado de emergencia", lo peor es que hay quien, bajo salario público y ocupando el más alto de los cargos de representación de la nación, ni lo conozcan, ni se hayan preocupado jamás por su creación allá por 1978.

 El estado de alarma aparece en nuestra Carta Magna precisamente previendo el tipo de eventualidades que padecemos hoy día (Ponencia en Asamblea Constituyente). Tanto en caso de cuarentenas como en epidemias, aparece un mecanismo constitucional que no llega a ser como los más restrictivos de excepción o sitio, dedicados a tiempos funestos de tumulto, guerra,... Su principal defensor fue el miembro de la UCD Gabriel Cisneros, convencido de que este tipo de herramientas podrían ser de aplicación en casos como las ya vividos en su época, a través de vertidos contaminantes que ponían en riesgo la salud de los ciudadanos. 

 Para los no avezados en el texto constitucional (Constitución española), el estado de alarma se regula en el artículo 116, dentro del título V que trata de las relaciones entre el Gobierno y las Cortes generales. Ciertamente no tiene un proceso reforzado (que es cuando se piden mayorías cualificadas, por ejemplo, las absolutas que se destinan a las Leyes orgánicas o las de 2/3 o 3/5 para reformas constitucionales) para su entrada en vigor, pero precisan contar con al menos unos requerimientos:
  •  Ha de ser declarado por el Gobierno mediante Decreto aprobado por el Consejo de ministros. 
  • El plazo máximo pueden ser quince días, es decir, si un Gobierno considerase necesaria la prórroga, debe de solicitar a la Cámara baja (Congreso) la aprobación de su solicitud por este mismo periodo de tiempo. 
  • El estado de alarma no tiene que acontecer en todo el territorio español, pueden verse afectadas determinadas regiones, provincias,... .
  • No se varía el régimen de responsabilidad del Gobierno y las Cámaras.
  • Durante el estado de alarma no se suspenden derechos fundamentales, se restringen o limitan valorando el riesgo. 
Probablemente no haya un solo gobierno en el planeta, ni lo ha habido, que sea perfecto per se. No los habían antes de la pandemia del Covid- 19, tampoco a resultas de una situación que no habíamos vivido de manera tan intensa en todo el siglo y quizás, desde la gripe española de 1918. 

 Las naciones del planeta, con el auge del comercio básicamente, y ya desde mediados del siglo pasado, decidieron ir creando diferentes organizaciones que armonizasen una serie de normas y pasajes para el tránsito de mercancías, quizás reconozcamos en nuestro continente los primeros acuerdos para el comercio del Carbón y del acero (la CECA) que data de 1951, el acuerdo de la energía atómica (la CEEA) de 1957 y la raíz de nuestra actual UE, la Comunidad Económica Europea (1957). Los países europeos se han reunido bajo los auspicios de la Unión Europea, actualmente la componen los 27 principales países de nuestro continente con la salvedad del Reino Unido, recién salido de la organización a efectos teóricos aunque todavía no prácticos. 
 
 La necesidad de armonizar diferentes aspectos de la vida socioeconómica (en especial) han ido creando diferentes órganos u organismos para una mejora de las transacciones que se dan en todos los aspectos de nuestra organización como estados, así, hemos añadido a nuestros órdenes jurisdiccionales en materia de Justicia al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, al Banco Europeo, Centro europeo del consumidor, el Centro Europeo para la prevención y control de enfermedades,... aunque no todos cuentan con competencias parejas, son la meta de una organización supranacional que pretende ser una sola, actuar en conjunto dentro de una globalización cada más acusada, en la que se han establecido bloques sociales, políticos, culturales y financieros que compiten entre sí en una estructura de libre mercado,... .

 En este contexto, nace la Organización Mundial de la Salud, hace ya 72 años, como órgano parte de la macro organización que son las Naciones Unidas (que forman la casi totalidad de las naciones del planeta). Es seguro que muchos han conocido de su existencia a partir del mes de marzo, su tristemente (por los motivos) famoso director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sale cada cierto tiempo en los medios de comunicación de medio mundo anunciando las novedades más importantes del curso de la pandemia.

 Entre las muchas funciones de la OMS, se encuentra la de la adopción de medidas sanitarias comunes para afrontar enfermedades, epidemias,... así como una pre evaluación de medicamentos de los laboratorios que se lo piden, y que generalmente los ofrecen a otros organismos relacionados con las Naciones Unidas.

 Pues bien, desde hace unos años, la OMS ha impulsado un plan por el que busca vacunas contra las epidemias estacionales de la gripe común, mediante acuerdos con sus estados miembros (cerca de 200, Listado de estados) varios participan de un proyecto de detección rápida de las cepas anuales en cada hemisferio (no se dan las epidemias en los mismos momentos en todo el mundo ni tampoco con una cepa idéntica), así, cuando los países reportan casos, se estudia la cepa y se acude al archivo común en el que se guardan los virus de la anterior estación para poder crear una vacuna de manera más rápida. 

Este repaso es para ponernos en contexto. La OMS, parte de un entramado que representa a 196 naciones del mundo, ya hizo un primer llamamiento a la Comunidad Internacional el día 30 de enero, hizo las primeras recomendaciones a los países a prepararse ante la eventualidad de que la epidemia se extendiese a gran velocidad. Pocos o muy pocas naciones del mundo decidieron adoptar ya entonces alguna decisión en la dirección de prevenir, algunos, aduciendo falta de competencias, otros explicando que ya andaban preparados sin estarlo, más desoyendo directamente o incluso mofándose (los presidentes de Reino Unido y Estados Unidos).

 Cuando la OMS, Ghebreyesus al frente, declara pandemia al brote de Covid-19, en España hay ya unos 4 000 casos y más de cien fallecidos. Si tomásemos estos datos, podemos estar seguros de que nuestro país adopta el Estado de alarma en momentos en que aún se manejaban datos relativamente pequeños, valores no tan altos, aunque esta decisión se retrasa al menos tres días cuando la cifra de contagios habían aumentado un 50% y el de fallecidos rozaba los 200. Es cierto que España no es el país que antes adopta una alarma en relación al número de casos y fallecidos por 100 000 habitantes (referencia típica para medir la gravedad), pero está entre los tres primeros. 


La respuesta internacional a la pandemia no ha sido ni mucho menos homogénea, de hecho, ha sido bastante dispar incluso desde un punto de vista jurídico, puesto que las naciones del planeta no tienen mecanismos similares para atajarla. Así, Francia, España o Italia lo han hecho bajo los auspicios de una "alarma" que, en general, otorga a los gobiernos centrales unas competencias mayores para regular todos los aspectos de la vida estatal; sin embargo, naciones como Alemania o Holanda han hecho uso de la legislación ordinaria pero han permitido mayor autonomía a sus regiones. Luego, existen multitud de formas de contar a las víctimas, algunos países, como Alemania, no recogieron en las listas de fallecidos por Covid a los ancianos de las residencias para mayores hasta abril, y eso que antes alguna de ellas había sido denunciada y la Fiscalía aún investiga a las mismas; Francia hizo lo propio poco después que el país bávaro y hoy su cifra de fallecidos es casi idéntica a la española; Reino Unido no contaba a los fallecidos con patologías previas pese a tener Covid,... y así un largo etcétera que probablemente no nos dejen medir realmente el impacto de esta situación.

 El 14 de marzo el Gobierno de España solicita el estado de alarma y procede al confinamiento. 





jueves, 21 de mayo de 2020

De información, bulos y tergiversación

Corren días en los que las mentes andan saturadas, quizás por eso y por lo que nos venía de atrás, hemos decidido abandonarnos a la información sencilla. Nos valen titulares, nos contentamos con tweets y con buscar el conocimiento en cualquiera que nos escriba o hable como si de veras supiera... sobre casi cualquier tema.

 Tenemos, sin duda, mucho que aprender, tantísimo que quizás no pasaríamos de Primaria en cuestiones de vivir en una sociedad en la que la información es sesgada, a menudo pura opinión, tergiversada y cada vez más "simple". Nos presentan noticias en 200 caracteres y se entremezcla la voluntad de informar con la de explicarte qué y cómo has de pensar. No ayuda mucho que los cánones del periodismo hayan ido cayendo hasta el extremo de no contrastar bulos, mentiras hechas párrafos o no oponerse al personaje de turno que diga casi cualquier cosa.

 Con el auge de las RRSS se han ampliado las redes de bulos, no cabe duda, hay quien los utiliza con tanta frecuencia que, a menudo, cuesta discernir cuando habla con sentido y cuando la única voluntad es el aplauso de la parroquia que le sigue. Es cierto que buena parte de los protagonistas en RRSS no son periodistas como tal, algunos llegan a ser personajes públicos a duras penas, a través precisamente de robar a la comunicación su mayor sentido, al menos en hechos objetivos que no deberían admitir tanta matización como se pretende. En esto, tenemos un grave problema con la aparición de órganos del Estado (los partidos políticos lo son) cuyo corte, populista, casa precisamente con este tipo de mantras, la verdad no es la que es sino la que uno interpreta como cierta.

 En EEUU, ya antes de Trump y con la aparición de los "deepfakes" (montajes ciertamente extraordinarios de personas con un mensaje que no se correspondía realmente con lo que decían o querían decir) se decidió legislar contra este tipo de "información", quedan prohibidos un tiempo antes de las elecciones a la República para que las convicciones de los votantes no se vean alteradas por "memes" o "fake news". Si en España nos tomásemos más en serio este tipo de cuestiones, probablemente haríamos algo parecido, aunque como estamos en una continua campaña electoral, quizás lo mejor sería prohibirlas siempre, pero nuestra legislación prima un derecho a la información, sea esta más o menos veraz (el mandato constitucional es claro pero la Jurisprudencia ha abierto tanta brechas que en estas estamos).

 Vox, partido populista de extrema derecha, hace de estas maneras las suyas. El número de miembros de este partido pillados compartiendo bulos, reconociéndolos pero manteniéndolos como ciertos, es asombroso. Tanto que, en su corta vida, reúne en sus vitrinas probablemente el dudoso honor de ser la formación que más y mejor se ha aprovechado de las mentiras en Red de redes. En los últimos tiempos, hay periodistas que arrastran condenas por faltar a la verdad, como Javier Negre, que se han convertido en iconos de este tipo de formaciones, que no buscan la verdad en sí misma, sino la verdad mediática, la suya, correctamente manipulada para ser la que quieren vender, como si de una mercancía se tratase, para justificar "razonamientos" y "fundamentos" en base a unas falacias reconvertidas en premisas.

 Pero estas cuestiones del auge y triunfo de los bulos y la mentira mediática tiene un responsable, o unos corresponsables. La sociedad que permite que este despropósito se normalice tiene una cuota en la culpa de su triunfo. Podríamos buscar muchas razones, sesgos académicos (en Murcia, donde Vox obtiene una representación de 3 diputados, el abandono escolar es del 24%; en Madrid (con un 14% de abandono) obtiene 7 y en Andalucía, con un 22%, hasta doce, sin embargo, entre las cuatro CCAA con menos abandono, la formación populista obtiene un escaño) Comunidades con más abandono 2019, podríamos seguir un sesgo "de rentas" Desempleo y nos encontraríamos con más o menos los mismos resultados,... El resultado de razonar un tanto al respecto, nos vendría a convenir con Payne o Preston acerca de la aparición del populismo moderno, de las formaciones fascistas (cuyo auge se produce en el periodo de entre guerras Mundiales en el siglo XX), hechos lo suficientemente similares como para creer que en las etapas modernas, determinadas formaciones hayan utilizado la simpleza de una frase para captar la voluntad de las personas que, en general, buscan y desean un cambio de lo que viven hoy.

 Europa vivió su mejor momento, cada uno de los Estados miembros de lo que hoy es la Unión Europea, a partir de la década de los 60 del siglo pasado, momento en el que la socialdemocracia quedaba instaurada en la mayor parte de los países que hoy destacan en sus niveles de vida, pero en cambio, el período que va de 1890 a, aproximadamente, 1950, suponen y vislumbran la oscuridad más reciente de nuestro continente. Esta etapa, aparte del auge del nazismo, conoció de una amplia distribución por Europa de dictaduras de corte fascista (herederas de alguna u otra manera del régimen de Mussolini): España, Portugal, Polonia, Rumanía, Hungría (aunque cayeran después bajo el "manto" del comunismo ruso), Croacia,... Coincidió, en todo caso, con una etapa económica sólo "protegida" por el New Deal estadounidense, pero repleta de desastres, los cuales culminaron con la Segunda Guerra mundial. Solo la llegada de la democracia y de los Estados sociales, de Derecho, revertieron la situación, la creación de órganos supranacionales como la Sociedad de Naciones, los espacios comunes europeos que dieron lugar a la CEE (hoy UE) y al aumento de las rentas, de los PIB, mayor protección social,...

 La medios de información de masas han aumentado mucho, muchísimo, desde 1920, hoy, de hecho, si quisiéramos reducirlo en el espacio temporal, en 2013, un 72% de los españoles usaba radio y televisión para informarse (¿Cómo se informan los españoles?), hoy, una media del 20% de españoles (y europeos) utiliza blogs y redes sociales (La información en España y Europa) como método habitual para enterarse del mundo que les rodea... con lo que ya nos queda una situación particular, el 20%, o dos de cada diez, ya no precisan de un medio de comunicación formado por periodistas con un código deontológico que cumplir, a veces, falsa apariencia de cumplimiento del deber de contrastar la información.

 La pregunta al aire sería, ¿estamos dispuestos a invertir más tiempo en informarnos correctamente? ¿En contrastar lo que leemos y nos parece dudoso, discutible o sorprendente?. Con Internet tenemos a nuestro alcance información de todo tipo, fuentes más creíbles que otras, formas de aprender a interpretar los hechos,... Para esta labor, además, se han creado páginas como Maldito Bulo, dedicadas a desmentir lo que no haya sido probado como cierto y formada por internautas que necesitan conocer la realidad tal y como es.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Lo que me ocurrió a mí (I)

 Desde pequeño he sentido inquietud por cosas que no le correspondían a mi edad. Y no digo que estas inquietudes no me dejaran dormir, ni mucho menos, pero es cierto que cada vez que me venían a la cabeza, ocupaban el breve espacio de tiempo que uno, en la niñez, dedica a la reflexión más allá del segundo.

 Tengo recuerdo de preguntarme porqué me decían que era un deber ir a un lugar en el que se reunía gente bajo un techo alto, que éramos llamados a un evento semanal con campanas (y no dejaba de asimilar esta idea con otra que veía hacer a diario, la voz del dueño, a menudo mi padre, llamando a nuestro perro "Nano" o a "Rocky" (otro de los perros que tuve en esta época)). Sobre esa tiempo, un servidor se sentía convencido de que asistir a la Iglesia era un Deber inalienable, algo con lo que había que tragar, y recuerdo que formulé esta hipótesis, porque en su circunloquio dominical, el Pastor, nos comentaba siempre que éramos el Rebaño de un Señor que cruzaba las aguas a pie y era capaz de multiplicar el pan y el vino... Así que si lo mandaba un Superhéroe, no había objeción posible.

 Es cierto que esta idea del Superhéroe era mía, muy dado a leer a cómics, y que sin duda esta afición recreó en mi conciencia un pensamiento equivocado, no lo puedo achacar a mis padres, ellos, generalmente, me dotaron de libertad desde que fui demostrando tener uso de razón. Cierto, no me la dieron toda de golpe, pero las cuotas fueron bien gestionadas y lo único que no entendí jamás es porque todos podían jugar a la pelota delante de casa... Y yo tenía que irme a jugar a la plaza so pena de irme "a mi habitación".

 Tengo en la memoria los momentos en que asistíamos a la Cataquesis, en los que abríamos los libros sagrados y nos explicaban con todo lujo de detalles la vida y obra de Jesús, o de Dios, o de un hombre que era las dos cosas, o de un hombre mortal, normal y corriente, que tenía enchufe con un Dios. En esta historia, además, aparecía un carpintero, un señor que sin comerlo ni beberlo se vio inmerso en una narración que ha perdurado miles de años. También había una señora, que dio a luz a un bebé al que al nombrar por su nombre de pila o por Señor, saltaban los resortes del habla en algunos, y se decía sin pecado concebido.

 Tardé muchísimo en darle sentido a este último grupo de palabras, pero sí, parecía querer decir que el muchacho, había sido puesto en el útero materno por obra y gracia del Señor. Y que además, este Señor no había hecho acto de presencia en el episodio, sino que había mandado a una paloma (blanca) y a un arcángel, que es un ángel, pero tuneado.

 En cierta ocasión, pasó delante de mí un libro, y por alguna razón, se me quedó su título en la retina. Pasaron mis años de niñez y llegó la adolescencia, y aunque estaba ocupado en los pasatiempos propios de la edad (fútbol, fútbol, tenis, fútbol, fútbol, tenis, estudio, fútbol, fútbol, jugar y mirar al cañizo) recordé que había un libro que tenía pendiente de leer... Así fue como conseguí a préstamo, en la Biblioteca pública, La República. Así, de hecho, conocí tanto a Sócrates como a Platón. Reconozco que, de pasar a leer títulos del tipo Jorge y el capitán, La ciudad que tenía de todo o La voz de la madrugada, a esto un paso grande. Pero... mi concepción del mundo cambió por completo. Tardé la tira en leerlo. Intentaba asimilar todo. Y el hecho de que ahora Dios, mi dios de toda la vida, ya no fuera el mismo, sino un tal Zeus. Por las ilustraciones que pude ver del hombre, el parecido entre ambos era asombroso. Supuse que eran hermanos, se me cayó el mito del Dios único, y además, conocí a un grupo ingente de divinidades de todo tipo, ahora, resultaba, casi cualquier ocurrencia, podía tener asociada un Dios... Valga la pena recordar que Dioniso era como el Dios más anti- Dios que podría caber en mente adolescente.

 Aquí se lanzó la liebre. Abastecido de títulos de todo tipo por la familia, recuerdo con cariño la lectura de La noche del Zorro y la primera de El Hobbit, pero mis visitas a las librerías solían saldarse con textos mucho menos apropiados a mi edad del pavo: El espíritu de las leyes, Crítica a la razón práctica, Genealogía de la moral,... Obvia decir que no tardaba lo mismo en leer a Grisham que a Freud, pero oiga... Estos últimos me llevaron a la conclusión de que, efectivamente, éramos rebaño, que al final siempre hemos estado bajo el cayado de un ser, a veces físico a veces no, y miren por donde... me dio por la política... Que al parecer, era la ciencia que regulaba esto que había ido descubriendo.

jueves, 6 de agosto de 2015

Ni una más

 Es desolador. Quizás no haya una lacra tan "ibéricamente" enclaustrada como la del machismo. Hasta hace bien poco, la sociedad no había llegado a asimilar la conciencia de vivir en Igualdad. Leyes, proyectos, manifestaciones de todo tipo,... y aun vivimos en tiempos en los que la cordura deja paso a la locura con demasiada frecuencia.

 Esta mañana hemos conocido la terrible noticia de la muerte de una mujer y sus dos hijos a manos de un descerebrado (leer), que a tiempo parcial, hacía las veces de marido y padre. Y digo que lo hacía a tiempo parcial, porque nadie, ninguno, en ninguna parte, acepta que cualquiera que "ostente" esos "cargos" hiciera algo así. No es poco frecuente que la locura torne en catástrofe, desgraciadamente. Y como queriendo dar pie al tópico, el hombre para con la mujer, se empeña en definir los rasgos más toscos y repelentes del macho ibérico, que es el que cree que la tierra que pisa, las cosas que ama, la mujer que "tiene", les son debidas y hace con ellas lo que le viene en gana.

 Quizás no sea "entender" el verbo adecuado, mas "entiendo" el suicidio cuando la amargura y la sinrazón nublan tu mente, a menudo, somos más drásticos de lo debido y suponemos que el sufrimiento extremo acaba solo de esta manera, pero no, y no sólo eso, lo que jamás se puede justificar, de ninguna de las maneras posibles, es cercenar las vidas de los que, comparten o compartieron un HOGAR contigo.

 Llévese puestas sus penas, sus amarguras y acaso sus penurias, pero no se lleve jamás, y repito, jamás, la vida de nadie por delante.