sábado, 31 de agosto de 2013

Naciones Desunidas y Siria

Existen probablemente en el mundo muy pocas regiones tan convulsas como la que acoge a Siria; la antigua Aram se encuentra en el ojo del huracán por las dudas que existen sobre las actividades de la familia gobernante, la Asad, sobre su propia población civil. 

 Siria sufre en sus carnes un conflicto civil que comenzó en el año 2011, grupos de milicias rebeldes se levantaron en armas contra el régimen quasi autocrático de Bashar Al-Assad. Durante dos años, la Comunidad Internacional ha decidido mirar para otro lado, coadyuvando a que la situación llegue al colapso total en la que se encuentra ahora. Lo peor, quizás, no haya hecho más que comenzar, ahora, con la duda de posibles ataques con armas químicas, diferentes potencias ha entendido apropiado hacerse ver en la zona.

La complejidad de la región

 Siria se erige como una de las grandes repúblicas islámicas, sempiterna enemiga de Israel, no hay que echar muy atrás la vista para encontrar enfrentamientos entre las dos naciones, que no han escondido en ningún momento, una animadversión mutua. Israel moviliza a parte de sus reservistas y sitúa su columna de misiles Patriots en las fronteras para repeler posibles ataques procedentes de las comunidades musulmanas de alrededor. Por su parte, Irán siempre se ha postulado del lado sirio, dejando entrever que responderán con fuerza a cualquier ataque perpetrado contra la soberanía del país de Al-Assad. 

 A ésto habremos de añadir las continuas amenazas procedentes del Líbano por parte de Hezbolá (milicia chií de considerable potencial) y de un número indeterminado de milicias apoyadas económica y militarmente por el régimen iraní.

 Para poder medir la magnitud del problema, podríamos representarnos gráficamente un charco repleto de gasolina y un niño jugando con un mechero justo a su lado...Cuando la llama prenda, en el momento menos oportuno, podría producirse duna reacción en cadena que terminaría, seguro, de manera catastrófica.

 El suroeste asiático además supone el epicentro de la enésima Guerra fría. Los bloques occidental y oriental han ocupado, de diferente manera, la región. China ha ido avanzando en la colonización industrial y comercial de la zona, en especial, de Siria, mientras, Rusia, obtiene pingües beneficios de la comercialización de gas. A lo que habremos de sumar que, la gran base militar rusa, fuera de sus propias fronteras, se encuentra en Siria, un país que le permite acceder al Mediterráneo...

Siria, un grave problema

 La habitual multiplicidad de etnias de origen musulman, se convierte en la antigua Aram, en uno de los pilares del conflicto. Alauitas, chiíes, suníes, más la presencia de comunidades kurdas, asirias o turcas, con diferentes cuotas de poder, juegan en contra de hallar un consenso para las grandes decisiones del país, así como para enfrentar la tiranía establecida por una familia que se ha adueñado del Estado.

 El conflicto sirio ha provocado en sólo dos años un total de 100.000 muertos; de todos, parece que los que más llaman la atención, son los últimos cientos, fallecidos tras la posible intervención de uno de los familiares de turno (un mando del ejército con extensa lista de actos sanguinarios), cuya decisión unilateral pudo llevar a la utilización de material químico para esquilmar la resistencia rebelde.

 Existen cerca de dos millones de refugiados sirios en los países fronterizos, de los que casi el 90% se encuentran en el Líbano, Turquía (reconvertido en una de las potencias que pretende pasarse por alto la legalidad internacional e intervenir en el país sirio) y Jordania. Además, de los cerca de 22 millones de personas que forman la nación, cuatro, están en situación de desplazamiento.

 Un problema social se agranda cuanto mayor es la fracción entre las diferentes comunidades que conforman la nación. La diversidad étnica siria, unida a una delicada situación económica (gobernante de turno con exceso de poder y beneficio), hacen que, la solución al problema, sea, a priori, mucho más complicada. Siria es, según el Banco Mundial y el informa CIA (World Factbook) una de las economías más débiles del mundo, con un PIB casi doce veces menor al español.

 La intervención internacional

 La famosa línea roja se ha traspasado el pasado 21 de agosto, los rebeldes sirios denunciaron un ataque con armamento químico por parte del gobierno. Para poder atestiguarlo, se han encargado de recopilar documentación de todo tipo que han presentado a los inspectores de las Naciones Unidas destacados en Damasco por mandato del Consejo de Seguridad.

 Hasta no terminar la tarea de inspección, la ONU ha decidido no intervenir de ninguna de las maneras en el conflicto sirio. Por el contrario, y saltando por encima del organismo internacional, una coalición de países, formada, principalmente, por Estados Unidos, Francia, Inglaterra y la propia Turquía, pretenden, pese al supuesto "cansancio de la guerra" proclamado por Obama, intervenir de manera perentoria en el pequeño país para, a juicio de los diferentes portavoces, castigar una acción que está penalizada, por derivación, del incumplimiento de los acuerdos adoptados en el Convenio Internacional sobre Armas Químicas (que entró en vigor en los últimos años de la década de los noventa). Sea como fuere, parece ésta la única convención en la que se apoya una intervención bélica sobre el país de los Assad.

 Estados Unidos parece querer recobrar cierto poder, en una zona en la que lo ha cedido en las dos últimas décadas, consecuencia de los conflictos armados que han iniciado en territorios cercanos (Irák en dos ocasiones, Afganistán,...). La pérdida de popularidad occidental se ha enfrentado a la consolidación del poder comercial ruso y la creciente economía china. 

 ¿Hacía dónde se dirigen los caminos?

 Antaño, la expresión "Todos los caminos llevan a Roma" se convierte en "todos los caminos conducen a la guerra". Anunciada la intervención, a pesar de no contar con el apoyo del Consejo de Seguridad (las naciones participantes pretenden evitar el veto que anuncian Rusia y China) ni, en ocasiones, de las propias ciudadanías (caso del Reino Unido y las propuestas ambiguas de Cameron), los caminos se entrecruzan en un punto de no retorno. Estados Unidos, pretende retomar por la fuerza lo que por política ha perdido, China quiere seguir expandiendo su poderío económico, y para ello, necesita de enclaves como el país sirio (punto de acceso al Mediterráneo de los negocios instalados ya en la zona norte y este sirio), Rusia no puede permitirse ceder su posición militar ni el peso que tiene en el comercio de gas de la región. 

 Las primeras reacciones del lado oriental a las bravuconadas del bloque americano-europeo, ha sido reacias a iniciar un combate entre bloques. Rusia, descarta la guerra, pero pide a los estadounidenses que mediten la relevancia de entrar en un país ajeno pasando de largo sobre los órganos internacionales con competencia en el caso.

 China, primeramente, se mostró indiferente, pero su postura tiende a formar un bloque de oposición clara, estableciendo como necesaria, la intervención de los inspectores de las Naciones Unidas y un veredicto favorable a la entrada en Siria para proteger a la población civil por parte del Consejo de Seguridad. Sea como fuere, no parece que el camino haya llegado aún a la intersección en la que no haya retorno. Obama ha manifestado su hartazgo por situaciones bélicas, Cameron no cuenta con el apoyo de casi nadie, Hollande pierde la tan buscada popularidad política al hablar de problemas ajenos, ... Y mientras tanto, sigue desangrándose un país que necesita de una intervención realizada con arreglo a las normas internacionales, cuyo único objetivo, pudiera ser, acaso, el derrocamiento de un régimen que hostiga a una población ya suficientemente castigada.

 ¿Cómo poder llegar a ese objetivo sin violar la legalidad del ordenamiento jurídico internacional?, cada pueblo es dueño de su destino, posiblemente,pues, la resolución tenga que salir de dentro de las fronteras del diminuto país. Como quiera que ésto parece poco probable, la Comunidad Internacional ha de instar, en el mejor de los casos, a una suerte de referéndum vinculante por el cual, la población pueda elegir si acceder a una democracia real, que deje en el olvido el extraño feudalismo familiar existente. 

 

domingo, 11 de agosto de 2013

Una prospección del problema

 No sabes de la importancia de un problema, a menudo, hasta que no estudias realmente el contexto del mismo. Necesitas ponerte en perspectiva, analizar la situación y establecer cuál sería la solución. La relevancia de un problema la medimos por la dificultad de la resolución.

 ACNUR es el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para el Refugiado, ¿qué significa ésto?, pues vendría a ser, en lenguaje llano, ser embajador del Refugiado dentro de las Naciones Unidas, como órgano tiene voz dentro de la Asamblea de la ONU, pero su peso político, es relativamente pequeño si uno mira la grandilocuencia de su nombre. Así, no podemos olvidar que pese a formar parte de una institución tan relevante, ACNUR se sufraga en su inmensa mayoría por aportaciones que no vienen de las Administraciones Públicas (éstas suponen poco más del 3% del total del dinero gestionado por el órgano).


¿Qué es un Refugiado?

 Para entendernos, un Refugiado es la persona que, externa o internamente, ha de desplazarse fuera de su lugar de origen o residencia por razones políticas o económicas (incluso sanitarias), una persona que, en un momento dado, debido a un conflicto armado, a las presiones recibidas por grupos políticos (por mor de su procedencia racial, ideología o condición sexual) ha de abandonar, con lo puesto, su casa, para desplazarse a lo largo del país, o incluso, salir de él, en busca de la supervivencia.

 El Refugiado carece de todas las ventajas que se han adoptado como derechos inalienables del Hombre en Occidente. Generalmente, es ciudadano de una nación que adolece de protección social de cualquier tipo, su posición, es la de cuasi persona, huye sin los permisos necesarios para traspasar fronteras, para ser reconocido como prestatario de cualquier amparo, sin apenas agua, sin comida, y normalmente rodeados por un número considerable de personas que se encuentran en su misma situación. Lo cual, lejos de garantizar la sustentación, la complica, por lo que implica para cualquier grupo social ya establecido, recibir a un número ingente de personas de otro lugar.

¿Cuántos refugiados existen en el mundo?

 Probablemente el número exacto no lo sepamos en ningún momento, lo que si podemos saber es que el número crece cada día. Para poder hacernos una idea, pongámonos en perspectiva, actualmente hay cerca de 40 conflictos armados (fuente: World at War (Globalsecurity.org) y Guerras olvidadas (Elmundo.es)), y un número cercano a diez, según establecen las estadísticas de las Naciones Unidas, provocan al menos, mil muertes al año.

 Es posible que si seguimos las noticias de manera habitual, nos pongamos en la piel de un sirio, un egipcio, quizás un indonesio,... Pero no reconozcamos como un conflicto muchos otras de las situaciones que se dan diariamente en el planeta (Sudán, Colombia,...) como una situación de guerra, cuando, en el trasfondo y en primera plana, sus escenarios son exactamente los mismos, pero olvidados por la prensa internacional.

 Acnur puede establecer el número de refugiados en 2011, en una cantidad cercana a los 15 millones, repartidos en, al menos, 5.000 campamentos en todo el planeta, desde América a Asia, pasando por Europa, pero claro, Acnur cuenta con el número bajo cuyo amparo se encuentran, viviendo en zonas acotadas y bajo su administración. Es muy posible que la cantidad creciera de manera muy relevante (imposible hacerse una idea) si contáramos con las cifras de países tan opacos para con la ayuda humanitaria como China o buena parte de los que forman el Sahel africano.

 Los desplazados

 Este grupo es mucho más numeroso, al menos, según las cuentas que realizan los órganos de las Naciones Unidas anualmente. Si bien, la condición de desplazado pudiera pensarse más ventajosa, pues la migración se produce dentro de un determinado territorio, no hemos de pensar en parámetros de mayor benevolencia, sino como un refugiado con matices. Es decir, la persona que, habiéndolo perdido prácticamente todo, tiene que salir de casa para instalarse en una localidad o región ajena, sin portar medios que permitan un desarrollo convencional de la vida cotidiana. Además, las causas por las que se da esta situación son, en esencia, las mismas que afectan a los refugiados: persecuciones étnicas del grupo político o militar mayoritario en la zona, matanzas indiscriminadas por razón de las creencias religiosas, hambre, ...

 Acnur reconoce que 3,5 millones personas, en 2011, tuvieron que huir de su lugar de residencia para buscar acomodo en otra localización dentro del propio territorio, elevando a 27 millones, la cifra de personas que, en todo el mundo, se han visto forzadas a este tipo de movimientos.

El proceso de desplazamiento, externo e interno, alcanzó en 2011 con los conflictos de Libia, Sudán, Somalia,... Su cénit.

La vida del Refugiado

 No nos haremos a la idea más que de pasada, probablemente, pero, según António Guterres (Alto Comisionado de la Agencia del Refugiado) el refugiado que podríamos llamar "medio", está cinco semanas en camino hacia uno de los campamentos que organiza la ONU. Los problemas físicos que causa semejante huída, son fatales en un elevado tanto por ciento de los casos; el acceso a un campamento no es sencillo, ha de seguirse un proceso que, una vez en sus puertas, puede alargarse días, por la cantidad de personas que pretenden entrar y los medios limitados para cumplir sus expectativas.

 Es necesario documentar a la persona, entregarle su DNI o su estatuto de Refugiado, así como fotografiar y archivar datos básicos de cada uno de ellos, asistencia médica y alimentaria. Es especialmente llamativo e importante el hecho de guardar fotografías de todas las personas recién llegadas, pues éstas, son expuestas para facilitar una eventual reagrupación de las familias o de conocidos de cualquier índole.

 Diferentes estudios de las ONGs a pie de campo, estipulan que un Refugiado puede estar entre nueve y once años dentro de un campamento según la región, si bien, generalmente, están bastante menos. Pero es fundamental que durante toda su estancia la vida sea lo más sencilla posible. Se les facilita acceso a la educación esencial (papel vital de los cooperantes y de los propios refugiados instruídos) y a la asistencia sanitaria más fundamental.

 Cuando un refugiado o desplazado, llega a un campamento, lo hace con diferentes síntomas de patologías cuya causa son la deshidratación y la desnutrición, entonces, se les hace parte de un tratamiento a base del llamado "plumpy", una mezcolanza de hidratos, proteínas y vitaminas que sirve de terapia durante cerca de dos semanas. Con los avances científicos a nuestro alcance, se ha logrado que este complemento alimenticio no haya de disolverse en agua, puesto que es sumamente complicado conseguirla en muchos de los puntos en los que existen yacimientos de este tipo.

 Además, se les aplican tratamientos complementarios, entre otros, se les suministran vacunas contra la malaria (en 2011 y 2012 fue causa de alrededor de un millón de muertos en el mundo); cuyo precio, es netamente inferior a un euro.

 Dentro del continente africano encontramos campamentos de todo tipo, que tienen en común el racionamiento estricto de los medios de subsistencia, desde aquellos que van de unos pocos miles, hasta otros que ocupan alrededor de medio millón de personas.

 El problema de la economía: Pocos recursos, necesidades ilimitadas.

 Cualquier persona con uso de razón es consciente de las dificultades de acceder a una satisfacción total de los deseos personales. Los economistas sustentan la máxima de que en el mundo hay una serie de recursos limitados que han de procurar satisfacer un número sin fin de deseos/necesidades. Así, el mejor equilibrio se basa en la satisfacción de la mayor parte de ellas.

 El ser humano está compuesto en un 80% de agua, más del 70% del planeta está formado por el mismo elemento; un europeo medio consumió en 2012 (según datos de la UE) una cantidad cercana a los 170 litros por día (fuente: Twenergy), dentro de un campamento, el refugiado tiene acceso a unos 15 en el mismo período de tiempo. El agua es el principal elemento de la vida, sin ella, no entendemos la existencia de la otra.

 Los yacimientos acuíferos son muy limitados en determinadas regiones del norte y centro de África, es costoso extraer el agua de ellos y lo es más, traerla de puntos situados a decenas o cientos de kilómetros, en transporte terrestre o aéreo. Por tanto, uno de los grandes inconvenientes de estas aglomeraciones, es cumplir con las necesidades de agua.

 De igual manera, a menudo hablamos de zonas (donde se encuentran los campamentos) semi-desérticas, con un clima poco apropiado para el desarrollo de vida, en donde las estaciones juegan un papel fundamental en la supervivencia de toda forma orgánica. El abastecimiento de alimento es sumamente complicado, existe en todo caso una suerte de cartilla de racionamiento (que en España tuvimos ocasión de "probar" durante los años de la Dictadura) que asegura lo justo y necesario para cada una de las familias que conviven en cada caseta. Ésto contrasta con los datos más recientes ofrecidos por la Unión Europea (fuente: www.público.es) en las que se atestigua que casi la mitad de la comida envasada del mundo, se tira a la basura; para muestra, el botón que supone Gran Bretaña, país en el que cada año se tiran casi 2.000 toneladas de comida caducada sin consumir, o de restos del plato.

 La concienciación

 Desde 2009 vivimos un nuevo crack financiero a nivel mundial, de nuevo, las prácticas de los especuladores vinieron a dar al traste con el moderno capitalismo, que, lejos de refundarse sobre unas bases éticamente aceptables, vuelve a construir su imperio sujeto con alambres. Incluso el primer mundo ha visto incrementadas sus cifras de porcentajes de pobreza de manera sustancial, así las cosas, y dejando a un lado la más que discutible respuesta del conjunto de los Estados, se ha producido un recorte considerable de la ayuda al desarrollo y de aquella que está íntimamente ligada a las funciones de ACNUR, la de cooperación internacional.

 A nadie escapa que la situación que vivimos muchos de nosotros, ya es insostenible, como para poder pensar en personas que escapan de nuestro círculo social. Pero, es necesario que nos hagamos una introspección a fondo. La suerte de vivir en un Estado social y de Derecho es que podemos tener a mano, salvo casos contados, el acceso a una serie de prestaciones que van desde el apoyo económico estatal a las ayudas en sanidad, rara vez nos faltará un médico al que acudir, un medicamento para tomar,.... Mientras que, existen un número ingente de seres humanos que, viviendo de la solidaridad ajena (por motivos de todo tipo), ahora ven como la establecida legalmente se elimina (la ayuda al Tercer Mundo y a la ayuda humanitaria ha descendido mucho en cuantía) y como las personas físicas han tenido que hacer acopio de ahorros e ingenio para poder seguir sufragando la que entregaban ellos (cuando no eliminarla también).

 Ahora es necesario, más que nunca, que tengamos conciencia social y global; las condiciones de vida de unos están condenadas a mejorar (se espera), las de los otros, a seguir como siempre han estado, los que podamos, muchos o pocos, habremos de tomar partido por aquellos que peor lo pasan, aquí y en otros lugares del mundo.

 España se ha mostrado siempre como un país inmensamente solidario a nivel social, pero es cierto que nuestra cultura sobre las ONGs ha quedado negativamente salpicada por la realidad política de nuestra historia más o menos reciente. Con decenas de episodios para olvidar, procedentes de nuestra clase política, un sondeo de opinión realizado por Metroscopia recientemente, analizaba el hecho de que la principal preocupación del español fuera la corrupción de las Instituciones Públicas; hace más tiempo, un historiador inglés experto en la Edad Moderna castellana, Henry Kamen, lanzaba a la palestra una obra de importante valor (Del Imperio a la decandencia) en donde ponía de relieve, que la compleja burocracia de la política española, dejaba tras de sí una nube oscura de ocultismo y secreto sobre los manejos de la clase gobernante.

 Desgraciadamente, el español se ha hecho, casi genéticamente, proclive a pensar mal y a acuñar como suya la picaresca quijotesca. Este espíritu reacio a la colaboración continuada (pese a que somos una de las naciones con más crecimiento en el sentido de apoyo a ONGs) viene de la creencia de que la ayuda no sirve para nada. Antes al contrario, queda contrastado que las grandes ONGs con participación en nuestro país, han llegado a niveles realmente satisfactorios del cumplimiento del compromiso adquirido con cada uno de los donantes, más del 90% del dinero entregado, llega a convertirse en ayuda humanitaria de manera directa, luego, la importancia de las donaciones particulares adquieren especial relevancia.



 España con ACNUR

 Es la ONG representativa del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. Tiene funcionamiento en prácticamente toda España. Como ONG procura maximizar los recursos de los que dispone, generalmente no tienen sede en provincias, siendo éstas aquellas donde sus miembros se reúnan para adoptar decisiones de manera consensuada y con la premura que cada una disponga.

 Existe un elenco considerable de personal adscrito a la organización, desde coordinadores a captadores de calle, en España con ACNUR trabajan día a día para mostrar al mundo otra vuelta de página de la realidad que vivimos, la de un grupo de millones de personas que, huyendo de diversas situaciones, se han encontrado de la noche a la mañana sin nada, apátridas y con un futuro ensombrecido por la incertidumbre, que a menudo termina de la peor de las maneras.

 España con ACNUR pretende concienciar sobre la difícil y complicada situación en la que viven países, muy especialmente del llamado Tercer Mundo, y sus naciones, abocadas a guerras que duran décadas y en general a procesos que retrasan la llegada de un nuevo período histórico en varias regiones del país. ¿Recuerdan qué época es aquella en la que el fuego, el nomadismo, el instinto y la supervivencia gobernaban los grupos sociales?, pues hay millones de personas en el mundo que aún viven en lo que nosotros consideramos viejo Paleolítico.