Es desolador. Quizás no haya una lacra tan "ibéricamente" enclaustrada como la del machismo. Hasta hace bien poco, la sociedad no había llegado a asimilar la conciencia de vivir en Igualdad. Leyes, proyectos, manifestaciones de todo tipo,... y aun vivimos en tiempos en los que la cordura deja paso a la locura con demasiada frecuencia.
Esta mañana hemos conocido la terrible noticia de la muerte de una mujer y sus dos hijos a manos de un descerebrado (leer), que a tiempo parcial, hacía las veces de marido y padre. Y digo que lo hacía a tiempo parcial, porque nadie, ninguno, en ninguna parte, acepta que cualquiera que "ostente" esos "cargos" hiciera algo así. No es poco frecuente que la locura torne en catástrofe, desgraciadamente. Y como queriendo dar pie al tópico, el hombre para con la mujer, se empeña en definir los rasgos más toscos y repelentes del macho ibérico, que es el que cree que la tierra que pisa, las cosas que ama, la mujer que "tiene", les son debidas y hace con ellas lo que le viene en gana.
Quizás no sea "entender" el verbo adecuado, mas "entiendo" el suicidio cuando la amargura y la sinrazón nublan tu mente, a menudo, somos más drásticos de lo debido y suponemos que el sufrimiento extremo acaba solo de esta manera, pero no, y no sólo eso, lo que jamás se puede justificar, de ninguna de las maneras posibles, es cercenar las vidas de los que, comparten o compartieron un HOGAR contigo.
Llévese puestas sus penas, sus amarguras y acaso sus penurias, pero no se lleve jamás, y repito, jamás, la vida de nadie por delante.
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