Habría que recordarle,que igual no lo tiene en mente el hombre,que el Código Penal ya castiga de manera clara y concisa a los funcionarios públicos que delincan.En una sucesión cuantiosa de artículos,el texto legal expone la condena para cada supuesto de hecho que es digno de merecer una sanción penal.
El problema,habría que recordarle también,es que los jueces y Tribunales encargados de interpretar esa parte del Derecho,no lo hacen con la eficacia debida...Y ni mucho menos con la frecuencia que debieran.Si uno quiere potenciar el nivel de las penas (desde el punto de vista del castigo),se podría hablar,pero que lo vendan como algo nuevo en nuestra legislación,aparte de populismo de fondo,nos vende una patraña que,en último término,no resuelve los problemas de este país en el plano de la Justicia.
El exceso de burocracia,el cada vez mayor descontrol de la administración de la Administración de Justicia,en encasillamiento sindicalizado de los jueces en diferentes organizaciones de tendencias ideológicas,la mayor sujeción del poder Judicial al Ejecutivo y Legislativo,la enorme permisividad que ha tenido el derrocamiento del Derecho Administrativo en pos del Privado,...Y decenas de problemas más relacionados con la Ejecución que con la declaración de la ley,se ha convertido en la lacra principal de este país...Querer reformar el techo sin haber acometido los necesarios cambios en el suelo,no sirven para restaurar un edificio que se cae a pedazos.
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