Vaya por delante las condolencias que todo hijo de buena madre ha de presentar a la familia del fallecido,pero que no oculte tras las mismas la sensación de que tal día como ayer el Franquismo murió otro poco.
Y es que parece tener una segunda juventud este penoso espacio de tiempo de España,con el aumento de los recortes,la amalgama de nombramientos que nos recuerdan tiempos peores a todas luces y algún que otro juicio que pretende condenar a quien quiere justicia para los damnificados por el Régimen.
Deja la tierra de los vivos otro de los ministros de Franco,uno que ajusticiaba por gritar en público "libertad" y que estimó que los alzados el 18 de julio contra un gobierno democrático eran la parte "buena" de este país.Un señor que estaba en vías de ser juzgado en Argentina por lo que en España no se atrevían,la represión que llevó a cabo con toda su camarilla durante décadas en suelo patrio.
No tengo por más que pensar que,en el fondo,siento cierta lástima por no ver en una Sala de Tribunal a quien tanto aportó a un período que siempre será de infausto recuerdo para la mayoría de los españoles,en especial para aquellos que hacemos gala del menos común de los sentidos,el sentido común. (Al menos en las más de las ocasiones).
No hay comentarios:
Publicar un comentario