Haciendo memoria,uno echa la vista atrás,tirando de hemeroteca que se podría decir coloquialmente,y ve cosas que le sorprenden hasta decir basta.
La señora ¿? Esperanza Aguirre iniciaba su particular guerra contra la subida del I.V.A. con ilustrativos mensajes en las redes sociales y con la creación de un sitio web que respondía al afán de negar un gravamen superior.A tal efecto,en la Comunidad de Madrid,entre otros lugares,se adaptaban espacios en los que los ciudadanos podían firmar para mostrar su disconformidad con una tasa que perjudica al consumo.
Pues eso...apenas unos meses después,la tuerca ha dado la vuelta.Espe,calladita en su corral madrileño,no emite opinión hasta ahora.La situación ha empeorado,la definitiva reforma laboral ha sido un hachazo a los intereses de la clase trabajadora,el aumento del IRPF ha disminuido el líquido que recibimos de los salarios,y si eso hubiera servido para mejorar las prestaciones sociales,pues mire usted,calladitos y para adelante,pero es que encima ahora,pagamos una amplísima gama de medicamentos y vemos como los servicios públicos siguen siendo igual de míseros que antes...Como tampoco han dado a conocer,los miembros del Gobierno,las recetas mágicas para crear empleo y confianza a los mercados,seguimos sin trabajo,vemos premiados a los defraudadores confesos y la justicia sigue mirando para otro lado.
Pues eso,ejercicio de corrección intelectual aparte,Aguirre echó piedras sobre su propio tejado,pero es tan dura la testarudez y la ignorancia de nuestra clase política,que en el techo de la morada de Esperanza no resonarán ni los ecos de su conciencia.
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