Aún coletean en las mentes las palabras de George Bush hijo proclamando la guerra (junto al señor bajito del bigote,entre otros) a Irák por la tenencia de armas de destrucción masiva.Años después,desmentidas todas las teorías conspiratorias del trío de las Azores,Irák vive sumido en una profunda crisis social que ha llevado al país a ser poco menos que un desierto con piezas de ladrillo en zonas puntuales.
De su petróleo,principal leit motiv de la guerra del Golfo (de la de antes y de la de ahora) se hicieron cargo algunas multinacionales con sede en EEUU y Europa,ahora,el New York Times publica que el país de las barras y las estrellas venderá armamento por un valor superior a los 10.000 millones de dólares.
La táctica del padre pacificador que han ejercido durante décadas,queda,nuevamente,en entredicho,pues lanzan la piedra y no se preocupan en esconder la mano.Es paradójico que el mismo país que impone algo lejanamente parecido a una democracia ahora venda,a pesar del desastre socio-político en el que se ha convertido el país asiático,armas de todo tipo,lote que incluye,incluso,algún avión de combate.
Y como ya se sabe que ser amigo de la principal potencia del mundo tiene sus réditos,los mismos EEUU venderán varias docenas de los mismos aviones a Arabia Saudí...Ya se sabe que la ley de la oferta y la demanda ha de ser satisfecha pase lo que pase,incluso,aunque de puertas para afuera,los líderes de turno se postulen como los principales ídolos del pacifismo,apelando una y otra vez al desarme nuclear.
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