jueves, 1 de diciembre de 2011

El país que tenía un aeropuerto para personas...

Parece que estuviéramos hablando del título de un cuento de la colección de El Barco de Vapor,de esos de lectura rápida y sencilla adaptados para la infancia...Pero no,bien podría ser un capítulo de la serie de disparates varios que se dan cotidianamente en nuestro país.

 El señor Fabra (ex-presidente de la Diputación de Castellón) tuvo a bien regalar a sus paisanos un aeropuerto que carecía de licencia para ejercer en él las tareas que le serían propias (recibir y lanzar aviones),tras el ingente gasto económico que supuso,y ante la proximidad de las Autonómicas,míster Fabra en la alocución de inauguración se vanaglorió de contar con semejantes instalaciones,entre otras cosas,para que los ciudadanos tuvieran la ocasión de merodear por una pista de aterrizaje y para que pudieran corretear por él niños y personas de toda índole.

 Ahora,mención aparte del gasto que supuso su construcción (y las pérdidas que supone que no sirva más que para dotar a la Comunidad de un singular museo al despropósito) se revela que su mantenimiento supone unos 35 millones de euros al año...¿Sabe alguien si este tipo de cosas sólo pasan en España?,no me vale el ejemplo de Estados Unidos,otro ejemplo común del despropósito convertido en realidad física.

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