No es mi afán enumerar ni comenzar con una cuenta para la que no tengo preparación ni tiempo,pero sí para la crítica llana de una sucesión de hechos que han llevado al mercado laboral español a estar bajo mínimos para ocho años de gobierno socialista.
Por un lado,el incremento del I+D+i supuso un impulso para el trabajo de mayor cualificación,el asociado a los estudios universitarios,agujero constante en nuestro panorama nacional...Pero sin duda,las múltiples reformas llevadas a cabo en el sector de las Universidades,la multiplicidad de planes de estudio (y las ventajas que han tenido al respecto las Privadas),la tardanza en adaptarse al EEES de muchas de las CCAA,...Han minado un esfuerzo que,ha finalizado,tristemente,con un descenso sonante en el sector del I+D+i.Resultado: Una serie de generaciones de JASP perdidas en el horizonte del trabajo temporal,precario,frecuentemente lejos,muy lejos,del campo en el que hubieran podido desarrollar sus facultades,capacidades y conocimientos.
Por otro,salta a la vista la escasez de brío para relanzar los servicios públicos.La eterna burocracia,tan propia de nuestro país,ha socavado la confianza de los españoles en sus Administraciones Públicas casi tanto como los peculiares regímenes de internos y funcionarios postizos que ocupan cargos,puestos u oficios,cualitativamente ajenos a su capacidad.No en vano,hay que recordar que,uno de los principales problemas laborales,justo antes de estallar la crisis,era el absentismo laboral...Una profusa práctica en nuestro territorio nacional,que tenía como argumentos base el mobbing,la exigencia y responsabilidad desempeñada o simplemente patologías sempiternas que nunca terminaban de sanar.
El fraude es otro de los argumentos en contra de la política del actual Gobierno.Personas que cobran las prestaciones por desempleo pero a la vez,en beneficio de la conocida economía sumergida,cobran de empresas o particulares por trabajos más o menos continuados.La lucha contra esta lacra ha quedado en el olvido tantas veces que,parece,se guardan desde Moncloa de atentar contra el medio de vida propio de decenas de miles de españoles...Que,en último término,perjudican a la mayoría que a hoy,en período de crisis más que nunca,viven bajo el umbral de la pobreza (o sobre él) y no pueden recibir prestaciones en arreglo al gasto ingente que supone mantener a otros tantos miles que no debieran de contar con ella (al menos en cierta cuantía).
El abandono de lo público (con clases a rebosar de alumnos,falta de instituciones y escasez de profesores en Educación),la falta de compromiso con la creación de una banca pública que financie,como se ha hecho con las entidades privadas de préstamo,a los jóvenes emprendedores creadores de mejores perspectivas para el mercado laboral,han sumido a la suma de generaciones de principios de los 80,en una carga difícil de llevar para cualquier Estado...
Son demasiadas las carencias,muchas las malas costumbres y peores las perspectivas de futuro,pero...¿Cuándo será tiempo en que pasemos la raya roja que delimite el momento de una revolución?.El Pueblo aguanta,pero no lo hará siempre...
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