Referidas al género,que no a la especie.Dueños del mundo desde que éste existe con civilizaciones de por medio,se apropiaron por decreto de la Creación y del progreso,postergando a la mujer a un segundo término que,teóricamente,sólo existía en sus mentes.
El papel de entidad superior del ser masculino lo ha autoatribuído el orgullo antes que la ciencia,el engreimiento antes que lo empírico,la religión antes que la realidad y sobre todas las cosas,la estupidez.Creer que en la especie uno de los dos se superpone al otro,no es más que la construcción absurda de un grupo que,encontró en la diferencia de género,el argumento de peso sobre el que hacer girar su cultura.Por mor de la recurrente debilidad física (si existiera,sería un fenómeno forzado por el hombre a lo largo de los siglos) se ha obviado con alevosía,la igualdad moral e intelectual.
Pese a ser sometidas al eterno papel de secundarias,de sus manos ha dependido desde el inicio de los tiempos la procreación,el nacimiento y crecimiento,la educación y buena parte del trabajo.Resulta absurdo suponer que se puedan esconder bajo síndromes patológicos,actitudes que muestran,a toda luz,un inmenso complejo de inferioridad,que tiene su máxima expresión en la violencia ejercida por los unos sobre las otras.
Afortunadamente,no todos somos así pese a que la imagen masculina queda continuadamente en entredicho por la voluntad de los que forjaron la sociedad (sea ésta del rincón que sea) y han perpetuado el papel de dominante y dominada...¿Cuándo aprenderemos a no esconder nuestros miedos y temores en la violencia sobre un congénere?,demuestra a todas luces el patetismo del hombre frente a lo que le supera.
Esperar y desear la plena igualdad entre los sexos no es un ideal inalcanzable,sino un hecho necesario para el futuro con el que pondríamos fin a la primera y gran batalla en la historia de la Humanidad,que aún se lucha absurdamente en nuestros días.
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