sábado, 8 de octubre de 2011

Mientras nadie les haga callar...

El Derecho Internacional basa su existencia en la defensa de los intereses de una pluralidad de sociedades.Sociedades que,en última instancia,están formadas por personas.Porque parece,que la repetición de la palabra y su abstracto contenido,nos ha llevado a suponer que forman parte de ellas entidades inanimadas con las que no tenemos nada que ver...

 Un alto cargo del FMI anuncia el enésimo colapso financiero si las deudas de España e Italia (la reducción de déficit,especialmente en nuestro país ha sido notoria) no se estabilizan en las próximas semanas,tanto es así,que calcula que tardará quince días la economía global en venirse abajo nuevamente (si es que alguien la ha colocado por encima del suelo).Parece que,a colación del primer párrafo,hemos creado órganos fundamentados en ese derecho Internacional con la cualidad de servir a las superpotencias para comprar y dirigir,en segundo término,al mundo de las sociedades humanas.

 Alguien parece profundamente interesado en vencer las fronteras políticas a través de la compra de naciones enteras,pues no es más que eso lo que hacen las grandes potencias al adquirir deuda pública extranjera.Lo que no está muy claro es por qué esta cadencia de anuncios de la catástrofe cuando,ningún país,en la actualidad,puede hacerse cargo,particular o conjuntamente de las deficiencias de los sistemas financieros de España e Italia...Y en todo caso,sería,posiblemente China,el mayor beneficiado de medidas en tal sentido...Con lo que jorobaría este hecho en el susodicho FMI.

 Ya se sabía en la teoría que la mejor manera de afrontar los retos del nuevo milenio conllevarían la creación de un único ente político que actuara a forma de gigante nación planetaria (básicamente por eso hemos creado la enorme cantidad de organismos de derecho Internacional,por ejemplo,la ONU) pero no nos contaron que la globalización económica (el capitalismo al nivel actual) mantiene su vigencia a través del desequilibrio que genera conscientemente,esto es,habrán naciones poderosas y otras que no lo sean por decreto.Esto implica,en último término,que habrán empresas pudientes y otras que no,que,evidentemente,habrán de ser absorbidas (sin olvidar que hablamos de sociedades conformadas por personas) por los gigantes que,en lucha intestina,habrán de situar el nombre patrio en lo más alto a modo de la extinta Pangea tras una larga batalla político-económica.

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