lunes, 23 de mayo de 2011

La enésima reorganización

 No por prevista ha sido menos sorprendente la debacle de la izquierda en estas elecciones.Cualquier mal presagio se ha cumplido con creces y deja para el futuro que empieza hoy mismo una reflexión de obligada afrontación.No es posible que la izquierda de este país,como otras tantas en el mundo,se haya dividido de tal manera que haya facilitado el camino del liberalismo (y por extensión del capitalismo) hasta el punto que parece que,socialistas y comunistas,son antagónicos al sentido común.

 Que los medios de comunicación,descendientes de la clase poderosa económicamente,juegan un papel esencial,es casi tan cierto como que una educación de calidad,conforma su mejor adversario.Todo desde la razón,sin medidas que sesguen la capacidad de presentar un hecho para que el alumno,en la suficiencia de sus juicios de valor,emita una opinión que se ajuste,lo más posible, a la objetiva calificación del hecho susodicho.

 La izquierda ha fallado estrepitosamente en procurar un sistema educativo de calidad...De esta manera,ha ganado la versión periodística (o subjetiva privada) de las narraciones e interpretaciones de un mismo acto,las que alejan la conciencia propia de lo narrado,sustituyendo sin más lo que uno ve por lo que el otro piensa de lo que ha visto.Ahora se impone una revisión más profunda que ésta que se anuncia,la enésima llamada a las bases para que se manifiesten libremente en las formaciones de cada partido,llamamiento,que,por otro lado,durará lo que efectivamente dure el efecto desastre de una política,la socialista,que,atendiendo al sentido de convivencia más justa para todos,habría de ser,posiblemente la que se impusiera en cada caso.

 Ideología y gestión a cargo de los partidos,sensatez y no ventas parciales de los idearios a las imposiciones de organizaciones de ningún tipo,llámense éstas de una manera u otra por su origen estatal o supraestatal.Nunca un Estado debe de acudir a la llamada de rescate de una entidad financiera privada si con ésto no logra un superávit de beneficio ciudadano,regladas las normas de acuerdo al beneficio perenne de la capitalización privada,nunca,y digo nunca,podremos cambiar las bases de una educación que,mientras tanto,sino escolarizada,estará siempre en manos de los que "controlan" el dinero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario