Con ellos queda rota cualquier concepción de la ideología que tenga uno...Da igual que nuestro voto fuera nacionalista,más o menos conservador,que lo fuera socialista o liberal,de extremos,...Porque al fin y al cabo,a algunos,lo único que les importa es asegurarse un puesto durante el tiempo que dure la legislatura,o en su defecto,el suficiente para asegurarse titulares mediáticos.
Vale todo.Izquierda con derechas,nacionalismos regionales con la España única,xenófobos y verdes,...Y un largo etcétera.La única muestra de pequeña cordura,la veo en mi propio municipio,donde una formación despierta antipatías generalizadas y se descarta (a día de hoy) cualquier unión que la tenga como socia (pero ya se sabe que los intereses políticos de algunos son volubles).Hace apenas un año,CC y PSOE se situaban en polos opuestos,hoy,pueden ser amigos...Esta mañana,seguro que mil noticias hablan de la relación odio-odio de PSOE y PP a todos los niveles,menos...si se da el caso,si con la unión consiguen desbancar a fuerzas que no pintan nada (pensarán ellos,protagonistas intocables del bipartidismo que inunda España desde hace ya tanto tiempo).
Ideología versus interés,podría denominarse el período posterior a toda "buena" Elección.Evidentemente,más veces queda la primera postergada que el segundo,en tanto que la ideología,ente abstracto donde los haya,no suele dar de comer a menos que se concretice en unas siglas...Por su parte,el interés,casi material,entrega un sinfin de dádivas presentes y futuras (quien se compromete a algo ahora,debe algo para más adelante).Si algunos,sin las mayorías necesarias,pueden juguetear con las tendencias de todos nosotros (votantes),¿por qué no incluir una cláusula en la ley electoral,que dijera algo así como que "anulamos" nuestro voto si las uniones posteriores vulneran nuestros intereses ideológicos?.
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